Esperanza.

octubre 9, 2010 § Deja un comentario

Graciosa es la esperanza del hombre en el futuro, en mejores tiempos, mejores épocas.

Ingenua y sin razón alguna, no sabe del pasado y no quiere ver el presente, así debe ser, así tiene que ser, sino, ¿qué razón tendría el hombre en seguir en este valle de muerte?

Tortura.

octubre 8, 2010 § Deja un comentario

Torturarme todos los días pensando, imaginando mundos que pudieron haber sido y no serán. Torturarme cada minuto haciendo lo único que me queda hacer.

Esperar. Sólo esperar que la espera no sea tan larga.

Animales.

octubre 7, 2010 § Deja un comentario

Qué torpeza la de los hombres. Se les olvida muy a menudo que son animales y que como animales morirán.

Latencia.

octubre 7, 2010 § Deja un comentario

Latencia constante, innegable, irrefutable… Tranquilidad, siempre quieta, cómoda y sin ninguna necesidad.

Siempre latente, a espera de que todo se rompa, el último rompimiento, y el inicio de la eterna latencia.

Vida y muerte, latencias desencontradas.

Esperar.

octubre 6, 2010 § Deja un comentario

¿Qué podría alguien esperar de mi? La verdad. Sólo eso me gusta decir. Pero sé que pocos quieren saber de si, qué me queda más que mentir de mi.

Presentación. Son Joterías. Revista ClarOscuros. Noviembre.

octubre 6, 2010 § 1 comentario

Embusteros. Esa es la palabra que me vino a la boca cuando pensaba en el tema de este mes, Noviembre. No es un tema sencillo, aunque así lo había pensando en algún momento, ya al querer aterrizarlo sufrí terriblemente. En verdad que fue complicado.

La homosexualidad no me parece algo de mayor relevancia. Siguiendo una idea clara de lo que debe ser el Estado, considero que la “orientación sexual” es cosa propia de la esfera privada. Y que en nada puede diferenciarse, ya sea otorgándole más derechos o restándoles los mismos, a un ciudadano “heterosexual” que a un “homosexual”. Es claro. Ciudadanos todos, sin importar con quién se vaya a la cama cada uno.

Pero parece no es ahora del todo privado. Ahora lo “público” del tema es apabullante. En todos lados se habla de eso, de “sus derechos”, de su “sometimiento”, de su “desigualdad” y por ende, de cómo “igualarlos” ahora. Los homosexuales son ahora de dominio público.

Organizados, han lucha por su igualdad, han peleado porque se les reconozca, en un principio para que fuesen tratados como “cualquier” otro ciudadano, ahora, para que sean tratados “distinto” por su “ser” distinto. Académicos y “políticos” aventurados se han apropiado del tema, han enaltecido la causa “gay” y han llevado, en relativamente poco tiempo, al extremo cambios en el Estado mexicano. Cambios aparentes en la sociedad mexicana.

Son intocables. Decir “joto”, “marica”, “mampo” “alrevezado”, “puñal” ya es políticamente incorrecto. Cuidado de aquel que se atreva a señalar sus errores, que son muchos, porque se arremete con todo, criticando con escarnio, demeritando cualquier juicio por que seguro es “homofobia” e “intolerancia”.

Se puede decir en cadena nacional  “chinga tu madre Felipe Calderón” pero no se puede decir “los putos no son normales, son antinatura”… Lo primero es libertad de expresión, lo segundo es discriminación. ¡carajo! Pinches putos.

Digamos ahora algo, no de la homosexualidad como realidad antropológica, sino del “gay” como factor político. Este “gremio” que ha avasallado a la Iglesia, que ha vencido en tribunales a la Presidencia, que ha obligado a la Federación toda a “tolerarlos”… Digamos de ese “lobby” que ha hecho que en los medios y en la academia sean intocables.

Digamos algo sobre la hipocresía del discurso, de la sin razón de la idea. Defiéndanlos, atáquenlos. Pero que no sean intocables.

Ocio.

octubre 2, 2010 § Deja un comentario

  Hoy mientras pensaba en cómo hacer para que todo esto tuviese sentido y rumbo trocé por descuido una rama de una de mis plantas favoritas. Todo fue un accidente. Así me lo dije.

¿Qué sentido tiene, en todo caso, la existencia de esa planta? Ociosidad la mía.

¿Dónde estoy?

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