Domingo.

agosto 21, 2016 § Deja un comentario

Y una tarde de domingo calurosa, susurros de la noche me alcanzaron, terribles memorias me enseñaron y así a sus designios me enfrentaron:

La tranquilidad maldita que te agobia; en las mañanas los jardines nos esperan, en la tarde los libros nos aguardan y en la noche las Furias nos escapan.

¡Corre! Qué Dios no se revela en las tranquilidades ni a los desmemoriados.

Es cosa de aventarse de frente y sin recato al Abismo de los días; desangrarse y entregarse como víctima a los devenires de los días.

Arrebatar a las horas el encierro; regalarle tiempo a los infiernos.

La locura como humano te reclama. Te musita ‘dejar de estar tranquilo’ y en sus brazos delirar un “viva la vida”…

Son momentos de pecado y taciturnos, es la muerte que se niega y se me escapa, es la Ingrata que me observa y se sonríe.

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Oración bucólica…

agosto 8, 2016 § Deja un comentario

Cielo negro y desatado, tirano de luces mortales; calor demoníaco, intenso y dionisiaco, verdugo temible de la razón; vientos retorcidos, luminosos y ardientes, quizá aullidos y lamentos de exhaustas deidades… Noche sulfurosa y violenta, noche de trópico en la tierra ancestral.

Nubes rapidísimas que chocan entre sí; El sol emperador de un tristísimo azul, que agobia y seca, quema y ennegrece; polvo polvoriento, cenizas de muerte, furioso recuerdo del destino.  Verde y azúl, vorágine de vida, inescrupulosa y taimada vida.

Hogar y olvido, terrible y cercano, donde la vida parece un accidente y la felicidad una merecida mentira. Y la Fiesta es recuerdo y futuro, es promesa y comunión; conjuro y sortilegio; Fiesta grande y etílica; flores danzantes, negrura parsimoniosa. La música es un lamento en la tarde lluviosa.

Pero antes, hincados como retoños aguardando el agua, sedientos, moribundos… Hincados pedimos por Dios y a Dios; la iglesia con olor a tierra; el santo con olor a cielo. Unidos fuereños y nativos, se pide por los muertos, por los  muertos que aún no duermen:

Oremos por los que sufren fuera de la tierra que es suya para que encuentren hermanos que no los dejen solos.

Oremos por los que sufren la separación temporal de la muerte para que en la pérdida su Fe se fortalezca.

Oremos por los padres que han perdido a sus hijos para que en ese desgarre vean la mano de Dios.

Dios que se tienta con manos de anciana. Dios que danza y se emborracha. Dios en la boca de las viudas. Dios en la muerte de la tierra. Dios de la tierra de mi abuela. Dios que se esconde de sus hijos.

¿Dónde estoy?

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